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Crónica de la tarde de apertura de la Puerta Santa de Urda

La Archidiócesis de Toledo unida a la Comunidad Parroquial de Urda  ha iniciado en la tarde del Domingo 15 de septiembre el Año Santo Jubilar 2019-2020 con la concesión de la Sede Apostólica. 

Como concediera San Juan Pablo II el 25 de enero de 2005, a la Parroquia de Urda, avalando así  los más de IV siglos de ininterrumpida Piedad entorno a la Sagrada Imagen del Santísimo Cristo de la Vera Cruz que tallara en la ciudad imperial de Toledo don Luis de Villoldo en 1596. 

El Sr.Obispo emérito de Segovia Mons.Ángel Rubio Castro, como delegado del Arzobispo de la Diócesis Primada de Toledo Mons. Braulio Rodríguez Plaza abría con el Evangeliario en sus manos la Puerta Santa de bronce del Santuario Diocesano del Santísimo Cristo de la Vera Cruz a las 20:40 horas en la serena tarde del 15 de septiembre, Domingo y conmemoración litúrgica de los Dolores la Bienaventurada Virgen María. 

La solemne ceremonia de Apertura del Año Santo Jubilar Urdetano se iniciaban en la Parroquia  de San Juan Bautista con la celebración de la Sagrada Eucaristía presidida por el Sr. Obispo Delegado y concelebrada por una veintena de Sacerdotes y en la que intervino la Coral Polifónica de Urda, acompañada por el cuarteto de saxofones Emoá Quartet.

El pueblo de Urda y numerosos fieles venidos de la comarca llenaron el templo parroquial donde Mons. Rubio Castro recordó con emoción en más de una ocasión, al Arzobispo de la Archidiócesis Primada, Mons. Rodríguez Plaza convaleciente tras ser intervenido quirúrgicamente el miércoles pasado en la Clinica Universitaria de Navarra en Madrid.

A la Santa Misa inaugural del Jubileo acudieron autoridades civiles, militares, locales y religiosas, presididas por el alcalde de Urda, don Manuel Galán Moreno y el Mayordomo de la Real Archicofradía de la Vera Cruz del Santísimo Cristo de Urda, don Daniel  García Galán, así como el Sr. Economo Diocesano don Anastasio Gómez Hidalgo y los mandos militares de los destacamentos de la Guardia Civil de nuestra comarca.

Como concelebrantes en el Presbítero se hallaban el Vicario Episcopal de Pastoral y de la demarcación de La Mancha don Emilio Palomo Guío, el Párroco y Rector del Santuario Diocesano don Juan Alberto Ramírez Avilés, el Vicario Judicial y Delegado de Hermandades y Cofradias Mons. José Antonio Martínez García, el Deán de la Catedral Primada y Capellán Mayor de la Orden de Malta en España Mons. Juan Miguel Ferrer Greneche, el Fiscal General del Arzobispado don Fco. Javier Salazar Sanchis, el Vicario Parroquial de Urda y Capellán del Santuario don José Antonio Fuentes Ucendo, y sacerdotes vinculados a esta Parroquia y Arciprestazgo. 

Mención merece la nutrida representación de distintas cofradías de la comarca, encabezadas por la Cofradía de Esclavas de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Urda y Archicofradía de Nuestra Señora de la Sierra patrona de Villarrubia de los Ojos, de Urda las 16 Villas restantes que configuran el antiguo Priorato de San Juan de Jerusalén. Destacan así mismo  entre ellas la Cofradía del Santísimo Cristo de la Vera Cruz de Consuegra, así como otras provenientes de Villatobas, Villacañas, Tembleque o Corral de Almaguer.

Monseñor Rubio Castro desglosó  en su homilía el hondo significado de

la Indulgencia Plenaria que se puede conseguir en este Año Jubilar, al Sacramento de la Reconciliación, y a que este Año Jubilar está encaminado a vivir unidos a Cristo. 

«Hemos comenzado un Año de Gracia. El Año Santo Jubilar lleva la riqueza de la Palabra de Jesús, y también lleva consigo la Indulgencia Plenaria, el perdón de Dios por nuestros Pecados que no conoce límites». 

También habló de la peregrinación como signo peculiar del Año Jubilar, a la que están invitados todos los creyentes, como signo del dinamismo peregrino  de la propia Iglesia de Cristo

«La peregrinación debe ser un signo peculiar en el Año Jubilar. ¿Sabéis que la primera peregrinación cristiana fue la que hicieron los Magos?» don Ángel Rubio glosó -siguiendo el itinerario espiritual de este año Jubilar señalado por Santuario- los tres dones de los Magos como signos jubilares, el oro de la Caridad, la mirra de la penitencia y el incienso de la adoración. 

Al término de la Eucaristía se inició la procesión hacia el Santuario Diocesano del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, donde se dio apertura a la Puerta Santa, obra del urdeño, Cecilio Mariano Guerrero Malagón y con ella al nuevo año de gracia y perdón urdetano.

Alumnos del Seminario Mayor de Toledo abrían la comitiva procesional a quienes siguió el Sr. Obispo y Presidente de la Celebración. El diacono portando con velo humeral el Evangeliario.

Los sacerdotes y tras ellos el estandarte corporativo de la Junta  de la Real Archicofradía de la Vera Cruz, del Santísimo Cristo de Urda, las autoridades civiles, militares y otras personalidades, continuaron la comitiva, a quienes siguieron hermandades y cofradías, con sus distintivo o medalla, pero sin estandarte. La Agrupación de Músical de Urda interpretó varias marchas procesionales y tras ellos el pueblo de Urda  y los fieles que seguían este acto llegados de la Comarca.

A la llegada al atrio del Santuario Diocesano se abrió la verja entrando en su interior  las  autoridades, hermandades y cofradías. Tras la proclamación del capítulo 10 del Evangelio de San Juan por el diacono don Juan Policcino, y la lectura de la Bula Apostólica a cargo del Rector del Santuario don Juan Alberto Ramírez Avilés,

Monseñor Ángel Rubio Castro procedió a abrir la Puerta Santa  usando para ello el Báculo Pastoral que perteneciera a don Antonio Dorado Soto, Obispo que fue de Guadalix, Cadiz-Ceuta y Málaga, natural e hijo predilecto de Urda. 

Con el Evangeliario elevado en sus manos atravesó el Sr. Obispo el dintel de la Puerta Santa, mientras la Coral Polifónica de Urda interpretó «Misericordias Domini» del maestro Marco Frisina, se rezó la oración oficial del Año Jubilar y comenzó el besapié de la sagrada Imagen del Santísimo Cristo de la Vera Cruz de Urda por  parte de autoridades, personalidades y pueblo en general mientras los bronces del Santuario anunciaban este nuevo tiempo de Misericordia en Urda.

Mención especial merece la labordel Voluntariado de la Parroquia de Urda que, como les caracteriza cada año en las grandes celebraciones del Stmo. Cristo, colaboraron en la organización y este año extenderse su labor en todos los eventos y celebraciones del Año Jubilar.

La Puerta Santa ha sido magistralmente enmarcada para este Año Jubilar con los escudos del Papa Francisco y del Arzobispo Rodríguez Plaza, así mismo, como signo de veneración al propio Cristo cuyo icono en el Año Jubilar es la misma Puerta Santa, se ha orlado toda ella en flores que evocan en tres colores los tres etapas del Jubileo: moradas que significan la Penitencia y la Mirra de los Magos en el Evangelio de San Mateo; blancas que evocan la Gracia Jubilar obtenida y el Incienso; amarillas que nos recuerdan la meta de nuestra peregrinación definitiva la Gloria y también el místico don de los Magos, el oro. 

Juan Alberto Ramírez Avilés, 

Rector Santuario Diocesano de Urda. Toledo.

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