PRIMER AÑO JUBILAR 1996-1997

Con motivo del IV CENTENARIO DE LA SAGRADA IMAGEN DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA VERA-CRUZ (1596-1996), y dos años antes de llegar la fecha de dicha celebración, en 1994, ya la Hermandad, compuesta por 600 cofrades, tomó conciencia de este aniversario por iniciativa del Sr. Cura Párroco y Presidente de la Real Archicofradía, Rvdo. D. Ángel Moraleda Romeral. Este aniversario había de celebrarse de forma extraordinaria social y religiosamente, debido a la devoción tan extendida por toda Castilla-La Mancha y varias partes de la península. Fue el mismo presidente, en Asamblea General, quien propuso a los Hermanos la idea de celebrarlo haciendo un Año Jubilar, siendo aceptada por unanimidad.

A través del Arzobispado de Toledo y de su titular Sr. Cardenal D. Marcelo González Martín y Primado de España, se solicita al Santo Padre a Roma la gracia de AÑO JUBILAR.

Con fecha 13 de Octubre de 1994, la Penitenciaria Apostólica y por mandato del Sumo Pontífice Juan Pablo II, concede AÑO JUBILAR con INDULGENCIA PLENARIA, a todas las personas que peregrinen al Santísimo Cristo de la Vera-Cruz de Urda (Toledo) del 30 de septiembre de 1995 al 29 de septiembre de 1996.

El día 30 de septiembre de 1995, con toda solemnidad era la Apertura del Año Jubilar. Presidió la misma el Obispo de Málaga D. Antonio Dorado Soto, hijo de Urda. También había unos 50 sacerdotes y los Cabildos de la Catedral Primada de Toledo y de Ciudad Real. Enseguida empezaron las peregrinaciones, los grupos, parroquias, etc.. A todos se les facilitaban los Sacramentos, el besar la Imagen del Santísimo Cristo y se les regalaba, como recuerdo “LA URDETANA”, documento que acreditaba la concesión de la Indulgencia Plenaria. Durante todo el año riadas de peregrinos pasaron por aquí. Un total de un millón de personas.

Auténticas conversiones, acercamiento a Dios de personas alejadas.. Se habla incluso de varios milagros. Un año largo de intensa piedad individual y social y de amor a Dios.

El pueblo de Urda se volcó para atender a cuantas personas nos visitaban, siendo más de 500 personas las comprometidas en el voluntariado: Botiquín abierto diariamente, con servicio de ambulancia, pues eran muchísimos los peregrinos que hacían el camino andando.

El Año Jubilar se clausuró el 29 de septiembre de 1996, siendo presidida la Eucaristía por el Sr. Arzobispo Primado de España D. Francisco Álvarez Martínez; con él concelebró el Presidente de la Conferencia Episcopal D. Elías Yanes, el Obispo de Málaga D. Antonio Dorado Soto, el Obispo de Ciudad Real D. Rafael, el Obispo de Guadix, D. Juan García Santacruz, con ellos en el Altar los dos Cabildos de la Catedral de Toledo y Ciudad Real y 60 sacerdotes. De autoridades civiles, el Presidente de Castilla-La Mancha D. José Bono, la ministra Dª Isabel Tocino, los Delegados de Gobierno de Toledo y Ciudad Real, los Presidentes de las Diputaciones de ambas provincias, junto con representantes de municipios de la zona. Terminada la Eucaristía se marchó en Procesión a cerrar la Puerta Santa.

Atrás queda este gran acontecimiento que fue para la mayor gloria de Dios, enriquecimiento espiritual para la Iglesia, orgullo para los hijos del pueblo y devoción y bendición del Cielo para cuantas personas estuvieron y visitaron esta localidad.

La Fe es el camino